Cuando una empresa dispone de un servicio técnico propio o tiene contratadas una serie de horas anuales con el mismo una de las labores fundamentales que tendrá que desarrollar más allá del mantenimiento y correcto funcionamiento de los equipos es proponer una serie de mejoras que puedan implementarse en la empresa. De esta manera el servicio técnico pasará de considerarse un gasto a ser un ahorro para la empresa.